Sociedad de Autores y Compositores de México
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Nuestros socios y su obra


Eduardo Magallanes

Eduardo Magallanes Calva nació un 12 de agosto en la calle Camelia de la colonia Guerrero, en la Ciudad de México. Es hijo del músico trombonista sonorense Adolfo Magallanes Fox y de la bailarina, coreógrafa y segunda tiple de los teatros de revista Oswelia Calva Contreras. Es el primogénito de tres hijos del matrimonio Magallanes Calva; sus hermanos Humberto y Anabel.

Comenta el compositor que nace “literalmente con los acordes de la canción Amor perdido de Pedro Flores, en la voz de María Luisa Landín”, ya que su padre, al sentirse nervioso con el parto, repetía insistentemente el tema en una sinfonola. A los cinco años de edad escucha todas las noches el programa El grillito cantor, de Francisco Gabilondo Soler Cri-Crí, transmitido por la XEW, y tiempo después amigos y colegas de su papá lo llevan, sábados y domingos, al Palacio de Bellas Artes a escuchar conciertos de música de cámara.

Cuando Eduardo Magallanes termina su educación primaria en 1954, a los 12 años de edad, su padre lo inscribe en la Escuela Libre de Música, Canto y Declamación José F. Vázquez, reconocida institución de la que egresaron músicos como el trompetista Cecilio Chilo Morán y el pianista Mario Patrón.

En dicha escuela estudia piano, solfeo y teoría de la música y, posteriormente, presenta a título de suficiencia los cinco años de carrera de solfeo y teoría en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes. En 1957 inicia sus primeros estudios de composición, armonía y contrapunto con Salvador Contreras quien, recuerda con orgullo el maestro Magallanes: “me recomendó con Carlos Chávez para que ingresara a la Escuela Nacional de Música porque consideraba que mi talento ‘venía muy fuerte’. Chávez accedió a tomarme bajo su tutela, pero decliné la oportunidad ya que preferí trabajar para ahorrar dinero y casarme”.

Su primer empleo es en los años cincuenta como pianista suplente en teatros de burlesque y de revista como el Tívoli, el Follies Bergère, el Teatro Lírico y el Teatro Iris (hoy Teatro de la Ciudad Esperanza Iris). A finales de la década, comienza a trabajar amenizando fiestas y bares de hoteles en el Distrito Federal y forma un dueto, con el que graba su primer disco de acetato de 78 RPM, con el violinista Salvador El güero Galindo. Asimismo, desde los 17 años, participa como músico para figuración en cintas mexicanas, entre ellas La sombra del caudillo (1960).

A partir de los sesenta, Eduardo Magallanes se convierte en uno de los arreglistas más reconocidos en la industria musical en México. Su versatilidad y talento han explorado los géneros popular, balada, pop, ranchera, jazz, ópera, música sinfónica y de cámara. Ha sido director artístico, productor, A&R y ejecutivo en Discos Peerless, RCA Victor (hoy Sony Music) y PolyGram (hoy Universal Music), donde continúa nutriendo el talento de los artistas.

Durante sus años en RCA Victor continúa con la labor del productor Rubén Fuentes, al que considera su “padre musical” y quien le sugiere escuchar a Armando Manzanero, artista con el que logra en 1967 su primer crédito como arreglista con el álbum A mi amor... con mi amor, disco que desprende los éxitos AdoroEsta tarde vi lloverNoVoy a apagar la luzCuando estoy contigoMíaAquel señorContigo aprendíEl ciego, trabajo con el que Magallanes aporta un sello distintivo en la manera de usar las secciones de cuerda en las orquestaciones de balada y música popular.

En 1970 es comisionado para trabajar con José José durante su participación en el II Festival de la Canción Latina, antecesor del Festival OTI de la Canción. A partir de entonces, su labor como compositor y arreglista en diversas ediciones del Festival lo hacen acreedor al segundo lugar y mejor arreglo por De mí para ti (Eduardo Magallanes/Mario Molina Montes), en 1975, interpretada por María Medina; primer lugar por De que te quiero, te quiero (Rubén Fuentes/Mario Molina Montes/Eduardo Magallanes), en 1976, interpretada por Gilberto Valenzuela; tercer lugar por Así te amo (Eduardo Magallanes/Mario Arturo Ramos), en 1977, interpretada por Michelle Guiú, actualmente Paulyna Carraz;  primer lugar, mejor arreglo y mejor intérprete por Vivir sin ti (Roberto Robles/Eduardo Magallanes), en 1979, interpretada por Estela Núñez; mejor arreglo por Sólo una noche (Natalia Baeza), en 1980, interpretada por la compositora; mejor arreglo por El fandango aquí (Marcial Alejandro), en 1985, interpretada por Eugenia León, y mejor arreglo por el tema Carta (Amparo Rubín), en 1989, interpretada por Magdalena Zárate.

Otras distinciones a su trabajo son el Latin Grammy: Premio del Consejo Directivo otorgado en 2005 por la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación, por su contribución en este ámbito, y el reconocimiento Trayectoria por sus 50 Años en la música, otorgado en 2015 por la Sociedad de Autores y Compositores de México.

Eduardo Magallanes es el ejecutivo que otorga el primer contrato discográfico a Juan Gabriel, con quien ha colaborado por más de 40 años en los arreglos musicales de la mayor parte de su discografía, incluyendo las orquestaciones sinfónicas de sus dos presentaciones en el Palacio de Bellas Artes.

También ha participado en los arreglos, desde 1997, de los temas de las Mañanitas a la Virgen en la Basílica de Guadalupe; en los homenajes celebrados por la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) a Rubén Fuentes, Manuel Esperón, Roberto Cantoral, Armando Manzanero y Marco Antonio Muñiz; en el concierto de Plácido Domingo y Lucero en el Auditorio Nacional, en 2002, y en el álbum Enamórate de Paco de María, lanzamiento en Big Band realizado con orquesta de 45 músicos, en 2007.

Otras orquestaciones —profesión que aprendió de manera autodidacta— en las que ha trabajado son los festejos por el Bicentenario de la Independencia de México, en 2010, y en Los tres grandes, popurrí con música de Joan Sebastian, Marco Antonio Solís y Juan Gabriel para el concierto que ofreciera Guadalupe Pineda, en 2012, en el Palacio de Bellas Artes. Ese mismo año produjo seis arreglos para la celebración por los 25 años de trayectoria artística de la soprano Olivia Gorra.

Como compositor, Eduardo Magallanes está satisfecho y considera que la mayor parte de su obra ha sido dedicada a la mujer aunque, asegura, “compongo lo que siento como hombre y mi secreto ha sido saber captar lo que puede o no funcionar”.

Su primera obra fue Por eso estamos como estamos, interpretada por Los Apson y con letra de Juan López Lee, con quien también compone Pero yo no lo conozco, popularizada por Los Baby’s, y El amor es… “Oiga usted”, tema incluido en el único disco grabado por Mario Moreno Cantinflas. Ha colaborado con los poetas y letristas Ricardo El Vate López Méndez, con quien crea La mitad de mi vida, interpretada por Manoella Torres, y con Mario Molina Montes realiza el éxito de Angélica María, A dónde va nuestro amor.

En 2007 estrena su rapsodia para orquesta Mexicano, con la Symphony of the Americas dirigida por James Brooks Bruzzese, en el Broward Center of the Performing Arts, Florida, Estados Unidos. Con la misma orquesta, en 2009, presenta su segunda rapsodia MAEMIA, y para 2011 sus divertimentos número 1 y 2 para mariachi y orquesta, donde además de la Symphony participa el Mariachi México Internacional, dirigidos también por Brooks Bruzzese. Asimismo, ha escrito música para las telenovelas Muchacha italiana viene a casarse (1971), Entre la vida y la muerte (1993) y Abrázame muy fuerte (2000-2001).

Algunos cantantes que han interpretado su obra son Alejandro Fernández, Amalia Mendoza La Tariácuri, Angélica María, Armando Manzanero, Emmanuel, Estela Núñez, Eugenia León, Fernando de la Mora, Guadalupe Pineda, José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel, Lucha Villa, Manoella Torres, José José, Lola Beltrán, Pedro Vargas, Pepe Jara, Plácido Domingo, Susana Zabaleta, Yuri y Playa Limbo, entre otros.

El compositor Eduardo Magallanes considera que las canciones que le han dado más satisfacciones son Y resulta que te quiero, interpretada por Manoella Torres; Volverás, en coautoría con José Enrique Okamura, en la voz de Estela Núñez, y A dónde va nuestro amor, de la que recuerda cuando, en un concierto, la cantante Angélica María le pide salir al escenario para que escuchara “qué bonita se oye tu canción en la voz del público”.

Repertorio de Eduardo Magallanes


Se autoriza la reproducción total o parcial de esta biografía, siempre y cuando se mencione a la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), como la fuente.